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jueves, 9 de julio de 2026

Manuel Romero Zarco, in memoriam

     En fecha tan señalada en España como el 7 de julio, ha fallecido nuestro querido hermano Manuel (Cádiz, 28 de diciembre de 1937 - Sevilla, 7 de julio de 2026), a la edad de 88 años y de forma apacible, en la habitación 714 del Hospital Macarena.

     

Una playa de Cádiz, verano de 1938. A la izquierda, Manolo con 7 u 8 meses, jugando en la arena y coqueteando con una niña... Genio y figura...

    Nada mejor que los versos que le dedicó nuestro padre para honrar hoy su memoria.

Parece que fue ayer...

Parece que fue ayer, cuando chiquito
jugabas en la playa de tu tierra
en los últimos meses de la guerra,
cuando apenas contabas dos añitos.

Volaron golondrinas de almanaque;
sarampión, vacuna, un catarrito...
Primera comunión; un hombrecito
y una caterva de hermanos en jaque.

Estudios, profesión y al fin casorio;
una rama mayor que se separa
ya mirando a la vida cara a cara
respirando en su hogar, trono y emporio.

Más tarde, la ilusión que no se olvida
y tiene en cada hombre su esperanza:
tener la vida, porque el que lo alcanza
vive la primavera de su vida.

Hoy has tenido un hijo; enhorabuena.
Lo pusiste en brazos de tu madre
y por un solo instante tuvo pena.
Se acordaba de un niño que tenía
una pala y un cubo... Y sonreía
construyendo casitas en la arena.


Sevilla, 1962, Manuel Romero Márquez
Del libro "Versos de la vida, del amor y de la muerte" página 33.

    Lo escribió un Manuel Romero en 1962 para su hijo Manuel Romero, nacido en 1937, en ocasión del nacimiento de otro Manuel Romero, el tercero de su nombre... El hombre desaparece, la vida no, la vida continúa.

domingo, 25 de diciembre de 2011

Noche buena triste

Queridos amigos y familiares:
Cuando anoche terminé de componer la entrada anterior con las refrescantes fotos de Manolo y Pedro, --no sin cierto regusto amargo por la grave situación de mi cuñado Miguel-- dudaba si "pinchar" o no sobre el botón "publicar entrada". Pensé al fin que sería oportuno recordaros a todos (y a mí mismo), precisamente en ese momento, la alegría de vivir que se refleja en ellas.
Tras ver el resultado publicado recibí la mala noticia: "Miguel nos ha dejado".

Una manzana verde y un vaso de buen vino fueron mi cena, y en la larga sobremesa dejé fluir mis pensamientos con un bolígrafo y un folio como postre. El resultado son unos cuantos versos que ofrezco a mi hermana Virginia como invitación a la cordura de expresar los sentimientos, frente a la locura del dolor por lo inexplicable.
Aquí abajo os dejo el enlace
Verba volant, scripta manent