Mostrando entradas con la etiqueta Zorrito. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Zorrito. Mostrar todas las entradas

viernes, 18 de agosto de 2023

Julio y Buquerín (segunda parte)

Queridos familiares:

    Aquí os traigo la segunda parte y desenlace de la historia de Buquerín.

Hola, querida familia:

    Hoy hace un frío, aquí en Madrid, impresionante [1].

    Y esta mañana, cuando hemos llegado a los camiones ¡sorpresa! Me he encontrado que el zorrito se ha traído a su madre y a dos zorritos más.

Familia de zorros: la madre y tres zorreznos. Foto: ECVerde.

    Eso ya es un peligro, porque en el aparcamiento donde yo pongo los camiones entran muchos coches, muchos coches de la Guardia Real, y encima, como estoy al lado del Escuadrón de Caballería [2], cuando salen los caballos a hacer instrucción en el monte, pues se asustan, porque, claro, ven allí un montón de zorritos y al ser ya mayor, la madre gruñe.

Banda de Clarines y Timbales del Escuadrón de Escolta Real saliendo de su cuartel para realizar el entrenamiento en uniforme de diario. Foto: Wikipedia: de Juanillotn - Trabajo propio, CC BY-SA 4.0.

    Entonces, he llamado a la Guardia Civil, que son amigos míos, que son del Seprona, el Servicio de Protección de la Naturaleza [3]. Y me han dicho:

    —No te preocupes. Vamos a mandar a una furgoneta con los guardas forestales, y van a coger a esos cuatro zorritos. Ellos tienen en el monte, una cuevas que están llenas de pajita, y tienen un arroyo de agua cerca, y los vamos a trasladar porque aquí corren peligro, porque se meten por todos lados y los caballos se asustan también.

Patrulla motorizada del Seprona en acción. Wikipedia, de Jcn502 - Trabajo propio, Dominio público.

    Entonces, bueno, es una buena solución, porque van a estar dentro del monte, que es su hábitat natural, van a correr, van a jugar, van a crecer, y encima, van a estar vigilados por los guardas forestales en una cueva que tienen, que la tienen con todo el suelo lleno de paja para que estén calentitos.

    Así que, ¡adios zorritos! Porque uno, vale, pero cuatro ya son muchos.

    Me despido y en vuestro nombre les deseo que tengan un buen viaje y una buena estancia en su nueva casa. 

    ¡Un besito!

Quod erat faciendum

Enlace al audio de Julio

Notas:

[1] Esto ocurrió en inverno, posiblemente en enero de 2021.

[2] La Guardia Real es un regimiento de las Fuerzas Armadas Españolas cuya misión principal es la protección del rey y la Familia Real. Su estructura organizativa es compleja, ya que cuentas son numerosas unidades (a pie, a caballo o motorizadas) que tienen diferentes funciones. Una de sus unidades más conocidas es el Escuadrón de Escolta Real, que es la unidad a caballo de la que nos habla Julio en este relato. Fuente: Wikipedia “Guardia Real”

[3] El Seprona es una especialidad de la Guardia Civil de España, encargada de velar por la conservación de la naturaleza y los recursos hídricos, así como de la riqueza cinegética, piscícola, forestal y de cualquier otra índole relacionada con la naturaleza. Fuente: Wikipedia.

jueves, 17 de agosto de 2023

Julio y Buquerín

Querida familia:

    Hoy cambiamos de tercio y volvemos a los relatos de Julio. Estos están especialmente destinados a los más pequeños de la tribu.

Hola, buenas noches:

    Soy vuestro tío abuelo Julio [1]. Y os voy a contar lo que me ha ocurrido el otro día.

    Mirad, aquí en El Pardo [2], hace mucho frío, porque hay un pantano cerca, hay un río y mucha humedad. Y yo, cuando voy a las seis y media de la mañana, ya me encuentro los camiones que tienen hielo, ya ¡hielo encima de los cristales! 

    Y el otro día, venía yo con un camión y veo que se me cruza un zorrito, un zorro. Y salió corriendo y, como allí hay alambradas alrededor del campo para que los gamos y los jabalíes no crucen la carretera, el zorrito se enganchó en los alambres. Y entonces paramos el camión; fuimos a ver si lo desliábamos de los alambres, que tenía una patita enganchada, pero el zorrito enseñaba los dientes ¡como si fuera un cocodrilo!

    —¡Dios mío! Vamos a hacer una cosa: vamos a ponerle alrededor del hocico una cinta aislante para que no nos muerda.

    Y entonces, le pusimos una cinta aislante alrededor del hocico y ya no podía abrir la boca y mordernos. Entonces, el alambre era un alambre de espino y estaba muy liado. Cogimos unos alicates, lo soltamos, cortamos los alambres y salió como una bala. Con una cola enorme, enorme de larga y muy bonita, por cierto.

Zorro común, también llamado zorro rojo (Vulpes vulpes). Imagen de la Wikipedia: de Juan Lacruz - Trabajo propio, CC BY-SA 3.0.

    Bueno, pues el zorrito se marchó. No nos dijo ni pío. ¡Voló como una bala! A toda velocidad y se metió dentro del monte.

    A la mañana siguiente, a las seis y media de la mañana que yo llegué, veo debajo del motor del camión una cosa allí, enroscada, oscura. 

    —¿Qué es esto? –dije yo.

    Yo pensé que sería un gato. Y veo la cola. 

    —¡Anda, si es el zorrito!

    Allí, me vio y no corrió ni nada; se quedó allí, mirando. Yo tenía que arrancar el camión y me daba miedo, no fuera a ser que le diera con una rueda o hacerle algún daño o algo. Entonces, con una escoba, le fui dando así, poco a poco y se apartó. Se quedó parado frente al camión.

    —Pero bueno, qué raro que se haya venido aquí bajo el camión.

    Pero después pensé: 

    —Esta noche, como hacía ya tanto frío, el zorrito se ha metido debajo del motor aprovechando el calorcito.

    Bueno, pues no le dimos importancia. Arranqué el camión, nos marchamos. El zorrito se fue para la parte del río.

    Pero al día siguiente, la misma operación. Allí estaba el zorrito, enroscado debajo del motor del camión. Bueno, pues vale, sigamos nuestra marcha y que el zorrito se venga aquí cuando le dé la gana. Pero, en esa mudanza los clientes, que tenían perros, tenían camas de esas de perros, acolchadas, redondas, y se nos ocurrió pedirles una y ponerla esa noche debajo del camión.

    Y efectivamente, a la mañana siguiente allí estaba el zorrito, enroscado dentro de la camita.

    —¡Anda, qué listo es! Increíble.

    Así hemos estado 6 o 7 días poniéndole la cama, quitando la cama por la mañana. Y ahora ¿qué ocurre? Que el zorrito, como le dejamos allí jamón York y mortadela de los bocadillos que nosotros usamos, allí está siempre alrededor de los camiones. Si no está debajo del grande, que es el que tiene la cama, pues se mete debajo del pequeño, que tiene el motor más cerca del suelo y después se va a su cama. Así que no sabemos qué hacer.

Camión pequeño de la empresa Transportes y Mudanzas Buque, S.L.

    Si lo adoptamos le pondremos de nombre Buquerín. Como mi empresa se llama Buque [3], pues le pondremos Buquerín. Así que bueno, tenemos una mascota. Una mascota más y, la verdad, es muy bonito, tiene la cara preciosa.

    No se acerca todavía a nosotros. Él siempre guarda distancia, pero ha encontrado un sitio para no pasar frío. Porque, además, en El Pardo hace un frío que pela.

    Así que ya os contaré más cosas de este zorrito. De momento, él está contento y a nosotros nos gusta tenerlo allí al lado de los camiones.

    Un besito y continuaremos con la historia del zorrito.

Non omnibus dormio

Enlace al audio original

Notas:

[1] La narración va dirigida originalmente a los nietos de Virginia.

[2] El Monte de El Pardo fue en su origen (principios del s. XV) un coto de caza real. Actualmente es un barrio de Madrid, en el distrito de Fuencarral, pero situado fuera de la ciudad y conservando extensos pinares y monte mediterráneo, con una abundante fauna de gamos, jabalíes, zorros, diversidad de aves, etc. En El Pardo están el Palacio Real del mismo nombre, residencia real y posteriormente de Franco, y el Palacio de la Zarzuela, actual residencia real.

[3] En la columna lateral del blog tenéis el enlace a la web de la empresa de Julio.